miércoles, marzo 17

Sigue tras [...] el amor (2 Tim. 2:22).


La devoción piadosa debe impulsarnos a obedecer el nuevo mandamiento de Jesús de “[amarnos] los unos a los otros” como él nos amó (Juan 13:34). El apóstol Juan dijo: “Pero el que tiene [los medios] de este mundo [para el sostén de la vida] y comtempla a su hermano tener necesidad, y cierra [la puerta de sus tiernas compasiones], ¿de qué manera permanece el amor de Dios en él?” (1 Juan 3:17). ¿Puede usted recordar ocasiones en las que haya demostrado su amor con acciones? Otra manera de demostrar amor es perdonar a nuestros hermanos y no guardarles resentimiento (1 Juan 4:20). Sigamos este consejo inspirado: “Continúen soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.” (Col. 3:13). ¿Hay alguien con quien usted deba poner en práctica este consejo? Si así es, ¿lo hará?

Jesús y el buen samaritano. Lucas 10: 25-37.

25Y he aquí un intérprete de la ley se levantó y dijo, para probarle: Maestro, ¿haciendo qué cosa heredaré la vida eterna? 26 Él le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lees? 27 Aquél, respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo. 28 Y le dijo: Bien has respondido; haz esto y vivirás. 29 Pero él, queriendo justificarse a sí mismo, dijo a Jesús: ¿Y quién es mi prójimo? 30 Respondiendo Jesús, dijo: Un hombre descendía de Jerusalén a Jericó, y cayó en
manos de ladrones, los cuales le despojaron: e hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto. 31 Aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino, y viéndole, pasó de largo. 32 Asímismo, un levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, pasó de largo. 33 Pero un samaritano, que iba de camino, vino cerca
de él, y viéndole, fue movido a misericordia;
34 Y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él. 35 Otro día al partir, sacó dos denarios, y los dio al mesonero, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando regrese. 36 ¿quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones? 37 Él dijo: El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: Vé y haz tú lo mismo.

domingo, marzo 7

¿QUÉ ES EL RESCATE?


1 En pocas palabras, el rescate es el medio que Nuestro Padre celestial emplea para liberar, o salvar, del pecado y la muerte a la humanidad (Efesios 1:7). La clave para entender esta enseñanza bíblica está en lo que sucedió en el jardín de Edén. Solo si comprendemos qué fue lo que Adán perdió al pecar, nos haremos una idea del gran valor que tiene para nosotros el rescate.

2 Cuando Dios creó a Adán, le dio algo valiosísimo: la vida humana perfecta. Piensemos en lo que eso significaba para él. Con un cuerpo y una mente perfectos, nunca se enfermaría, envejecería ni moriría. Además, disfrutaba de una relación especial con Nuestro Padre Celestial. La Biblia dice que Adán era “hijo de Dios” (Lucas 3:38). Por lo tanto, entre Dios y Adán existía una relación muy estrecha, como la que existe entre un padre cariñoso y su hijo.

3Por lo tanto, Adán estaba hecho a la imagen de Dios en el sentido de que había sido creado con cualidades como las que tiene Dios: amor, inteligencia, justicia y poder, entre otras. Además, era como su Padre en otro importante aspecto: tenía libre albedrío, es decir, podía tomar sus propias decisiones. Así que no era ninguna máquina, que solo puede hacer aquello para lo que ha sido fabricada o programada. Al contrario, podía decidir por sí mismo y escoger entre el bien y el mal.

4Está claro que Adán pagó muy cara la desobediencia a Dios, pues fue condenado a muerte. Aquel pecado le costó la vida humana perfecta con todos sus beneficios (Génesis 3:17-19). Por desgracia, Adán no solo la perdió para él, sino también para sus futuros descendientes. La Palabra de Dios dice: “Por medio de un solo hombre [es decir, Adán] el pecado entró en el mundo, y la muerte mediante el pecado, y así la muerte se extendió a todos los hombres porque todos habían pecado” (Romanos 5:12). En efecto, todos nosotros hemos heredado de Adán el pecado. Por eso, la Biblia explica que Adán nos ha “vendido” junto con él, haciéndonos esclavos del pecado y la muerte (Romanos 7:14). Para Adán y Eva no existía ninguna esperanza, pues ellos habían desobedecido a Dios por voluntad propia. Sin embargo, ¿qué sucedería con sus descendientes, entre ellos nosotros? ¿Que significa nacer en pecado?

Ilustracion:

5<<Romanos 5:12). La situación puede compararse a un molde de hacer pan que se ha abollado o deformado debido a un golpe. ¿Cómo saldrán todos los panes que se hagan con él? Imperfectos, marcados por la misma abolladura. De igual modo, todos los seres humanos nacemos marcados por la “abolladura” de la imperfección de Adán. Esta es la razón por la que envejecemos y morimos (Romanos 3:23). R.-Significa que heredamos la imperfeccion de Adan y Eva>>.

6 Nuestro Padre Celestial decidió salvar a la humanidad mediante el rescate. ¿En qué consiste un rescate? Básicamente, en dos cosas. En primer lugar, es el precio que se paga para recuperar una cosa o liberar a una persona, como un rehén, por ejemplo. En segundo lugar, en la Biblia, un rescate es el precio que cubre, o paga, el costo de algo, como los daños sufridos por una persona. Por ejemplo, si alguien provocaba un accidente, tenía que pagar la cantidad justa que correspondía al valor de los daños producidos.

7 Tal como hemos visto, Adán nos causó a todos nosotros una enorme pérdida. ¿Cómo sería posible cubrir el costo de tal pérdida y liberarnos de la esclavitud del pecado y la muerte? Veamos el rescate que proporcionó Dios y de qué manera puede beneficiarnos a nosotros.

¿CÓMO PROPORCIONÓ NUESTRO PADRE CELESTIAL EL RESCATE?

8 Lo que se perdió fue una vida humana perfecta. Por eso, para recuperarla no bastaba con ofrecer la vida de ningún ser humano imperfecto (Salmo 49:7, 8). Se necesitaba un rescate que tuviera un valor equivalente a lo que se había perdido. Así lo señalaba el principio de justicia perfecta que se expone en la Palabra de Dios. De acuerdo con ese principio, había que entregar “alma [...] por alma” (Deuteronomio 19:21). Por lo tanto, ¿qué podría cubrir o pagar el valor del alma, o vida, humana perfecta que Adán perdió? El “rescate correspondiente” que se necesitaba era otra vida humana perfecta (1 Timoteo 2:6 NVI).

Nuestro Padre celestial dio a su Hijo unigénito como rescate por nosotros

9 ¿Cómo proporcionó Dios el rescate? Envió a la Tierra a un ser perfecto, uno de sus hijos espirituales. Pero no envió a cualquiera de ellos, sino al que más amaba: su Hijo unigénito (1 Juan 4:9, 10). Este dejó de buena gana su hogar celestial (Filipenses 2:7). Dios Padre realizó un milagro al hacer que la vida de su Hijo pasara a la matriz de María. Gracias al espíritu santo de Dios, Jesús nació como ser humano perfecto, libre de la condena del pecado (Lucas 1:35). "Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y 'EL PODER' del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios.


10 ¿Cómo es posible que un solo hombre fuera el rescate de muchos, sí, de millones de seres humanos? Pues bien, ¿cómo llegaron todos ellos a ser pecadores? Recuerden que Adán pecó y de este modo perdió una posesión muy valiosa: la vida humana perfecta, una posesión que ya no pudo pasar a sus descendientes. Lo único que pudo transmitirles fue el pecado y la muerte. Jesús, a quien la Biblia llama “el último Adán”, tenía una vida humana perfecta y nunca pecó (1 Corintios 15:45 ). En cierto modo, Jesús tomó el lugar de Adán para salvarnos. Obedeció a la perfección a su Padre y sacrificó, o entregó, su vida perfecta. Así pagó el precio necesario para cubrir el pecado de Adán y nos dio una esperanza a sus descendientes (Romanos 5:19; 1 Corintios 15:21, 22).

¿POR QUE TUVO QUE SUFRIR TANTO?

11 La Biblia relata en detalle los sufrimientos que soportó Jesús antes de morir. Con gran crueldad, lo azotaron y lo clavaron en un madero de tormento, condenándolo a una muerte horrible (Juan 19:1, 16-18, 30; ¿Por que tuvo que sufrir tanto? Satanás ha puesto en duda que haya un solo ser humano que permanezca fiel a su Padre Celestial si se le somete a prueba. (comparar con Job) Al aguantar fielmente a pesar de aquel terrible sufrimiento, Jesús dio la mejor respuesta posible al desafío de Satanás. Demostró que un hombre perfecto, que tenga libre albedrío, puede ser totalmente fiel a Dios Padre, sin importar las dificultades que le cause el Diablo. ¡Cuánto tuvo que alegrarse Dios al ver la lealtad de su amado Hijo! (Proverbios 27:11.)

12 ¿Cómo se pagó el rescate? Dios permitió que ejecutaran a su Hijo, que era perfecto y, por lo tanto, no tenía pecado. De esta forma, Jesús sacrificó “una vez para siempre” su vida humana perfecta (Hebreos 10:10). Al tercer día de su muerte, Nuestro Padre Celestial lo resucito, Jesús presentó a su Padre el valor de su vida humana perfecta, la cual había ofrecido en sacrificio para rescatar a los descendientes de Adán (Hebreos 9:24). Dios Padre aceptó el valor del sacrificio de Jesús, y así aquel sacrificio sirvió como el rescate necesario para liberar a la humanidad de la esclavitud del pecado y la muerte (Romanos 3:23, 24).

¿CÓMO PUEDE BENEFICIARNOS EL RESCATE?

13 Gracias al rescate podemos disfrutar de maravillosas bendiciones a pesar de ser pecadores. Veamos algunos beneficios presentes y futuros del mayor regalo que Dios nos ha hecho.

14 El perdón de los pecados. Como hemos heredado la imperfección, para nosotros es una verdadera lucha hacer el bien. Todos pecamos, sea con nuestras palabras o con nuestras obras. Pues bien, gracias al sacrificio de Jesús podemos obtener “el perdón de nuestros pecados” (Colosenses 1:13, 14). Sin embargo, para ello debemos arrepentirnos de corazón. También tenemos que pedirle humildemente a Nuestro Padre Celestial que nos perdone tomando como base nuestra fe en el sacrificio de su Hijo (1 Juan 1:8, 9).

15 Una conciencia limpia ante Dios. La conciencia culpable nos deja sin esperanza y con el sentimiento de que no valemos nada. Pero gracias al rescate, Nuestro Padre Celestial nos perdona y tiene la bondad de permitir que, aun siendo imperfectos, lo adoremos con la conciencia limpia (Hebreos 9:13, 14). De este modo, tenemos confianza para hablar con él, o sea, para orarle con toda libertad (Hebreos 4:14-16). Además, al mantener la conciencia limpia, disfrutamos de tranquilidad mental, nos sentimos bien con nosotros mismos y somos más felices.

16 La esperanza de vivir eternamente en una tierra paradisiaca. “El salario que el pecado paga es muerte”, dice Romanos 6:23. Ahora bien, ese mismo versículo añade: “Pero el don que Dios da es vida eterna por Cristo Jesús nuestro Señor”. En ( Apocalipsis 21:3, 4). Todas esas bendiciones, incluida la de vivir para siempre con salud perfecta, serán posibles porque Jesús murió por nosotros. Para recibirlas, debemos demostrar que agradecemos el regalo del rescate.

¿CÓMO PODEMOS DEMOSTRAR AGRADECIMIENTO?

17 ¿Por qué debemos estar profundamente agradecidos a Dios Padre por el rescate? Pues bien, un regalo es más valioso cuando la persona que lo hace ha tenido que sacrificar tiempo, energías o dinero para dárnoslo. Además, nos conmueve porque es una prueba del amor sincero que nos tiene. Por lo tanto, el rescate es el regalo más valioso de todos, ya que Dios hizo el mayor de los sacrificios. “Tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito”, dice Juan 3:16. El rescate es la prueba más sobresaliente del amor que Nuetro Padre Celestial nos tiene. También es prueba de cuánto nos ama Jesúscristo, quien estuvo muy dispuesto a entregar la vida por nosotros (Juan 15:13). En efecto, el regalo del rescate debe convencernos de que Dios y su Hijo Jesucristo nos quieren a cada uno de nosotros (Gálatas 2:20).

18 Entonces, ¿de qué maneras demostrará usted que agradece el regalo divino del rescate? Para empezar, conozca mejor a Aquel que lo dio, el Unico Dios verdadero (Juan 17:3). ¿como podemos lograrlo? si estudia su Palabra. Cuanto más conozca a Dios y a Jesucristo, más lo amaremos. Y cuanto más lo amemos, más desearemos complacerlo (1 Juan 5:3).

Una forma en que usted puede demostrar que agradece el regalo del rescate es esforzándonos por conocer mejor a Dios y a Jesucristo

19Tengamos fe en el rescate. Jesús mismo dijo: “El que cree [ejerce fe] en el Hijo tiene vida eterna” (Juan 3:36). ¿Cómo podemos ejercer, o demostrar, fe en Jesús? No solo con palabras. Como indica Santiago 2:26, “la fe sin obras está muerta”. En efecto, la fe verdadera se demuestra con obras. Una manera de probar que tenemos fe en Jesús es haciendo lo posible por imitarlo, tanto en lo que decimos como en lo que hacemos (Juan 13:15).

(1 Corintios 11:20; Mateo 26:26-28; Lucas 22:19; 2 Corintios 9:14, 15;)


domingo, febrero 28

¿Cómo podemos aprender acerca de Dios?


Una manera de conocer a Dios es observando sus creaciones. Por ejemplo, Jesús señaló: “Fíjense en las aves del cielo: no siembran ni cosechan ni almacenan en graneros; sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que ellas?”. ¿Cuál es la lección? No debemos permitir que la inquietud por las necesidades básicas de la vida impida que sirvamos a Dios (Mateo 6:26-33).
Pero el mejor modo de conocerlo es estudiando la Biblia. Jesús la llamó “la palabra de Dios” (Lucas 8:21). Y, dirigiéndose a su Padre, dijo: “Tu palabra es la verdad” (Juan 17:17; 2 Pedro 1:20, 21).
Jesús ayudó a la gente a aprender la verdad acerca de Dios. Uno de los discípulos admitió en cuanto a su Maestro: “¿No nos ardía el corazón cuando él venía hablándonos por el camino, cuando nos estaba abriendo por completo las Escrituras?” (Lucas 24:32). Si queremos aprender de Dios, hay que ser humildes y estar dispuestos a que se nos enseñe. Jesús aconsejó: “A menos que ustedes se vuelvan y lleguen a ser como niñitos, de ninguna manera entrarán en el reino de los cielos” (Mateo 18:3).
¿Por qué produce felicidad el conocimiento de Dios?
Conocer a Dios nos permite entender el sentido de la vida. Jesús dijo: “Felices son los que tienen conciencia de su necesidad espiritual” (Mateo 5:3). Aprender de Dios es aprender el mejor modo de vivir. Jesús dijo: “¡Felices son los que oyen la palabra de Dios y la obedecen!” (Lucas 11:28) " No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte; porque la tierra será llena del conocimiento de Jehová, como las aguas cubren el mar". (Isaías 11:9).

Enseñanzas de Jesús de El Dios verdadero



El Dios verdadero
¿Tiene nombre Dios?
Jesús enseñó que Dios tiene nombre, al decir: “Ustedes, pues, tienen que orar de esta manera: ‘Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre’” (Mateo 6:9). La Biblia revela que el nombre de Dios es Jehová (Salmo 83:18). Refiriéndose a sus discípulos, Jesús dijo en oración a su Padre: “Yo les he dado a conocer tu nombre” (Juan 17:26).
¿Quién es Jehová?
Jesús llamó a Jehová “el único Dios verdadero” porque es el Creador (Juan 17:3). Jesús dijo: “¿No leyeron que el que los creó desde el principio los hizo macho y hembra[?]” (Mateo 19:4). También afirmó: “Dios es un Espíritu” (Juan 4:24); por eso no lo podemos ver (Éxodo 33:17-20).
¿Qué requiere Dios de nosotros?
Cuando alguien preguntó a Jesús cuál era el mandamiento más importante, este contestó: “El primero es: ‘Oye, oh Israel, Jehová nuestro Dios es un solo Jehová, y tienes que amar a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente y con todas tus fuerzas’. El segundo es este: ‘Tienes que amar a tu prójimo como a ti mismo’” (Marcos 12:28-31).
¿Cómo mostramos nuestro amor a Dios?
Jesús aseguró: “Yo amo al Padre”. ¿Cómo lo demostró? “Así como el Padre me ha dado mandamiento de hacer —dijo él—, así hago.” (Juan 14:31.) También afirmó: “Yo siempre hago las cosas que le agradan” (Juan 8:29). Podemos agradar a Dios si aprendemos acerca de él. Mientras oraba a favor de sus discípulos, Jesús declaró: “Esto significa vida eterna, el que estén adquiriendo conocimiento de ti, el único Dios verdadero” (Juan 17:3; 1 Timoteo 2:4).
¿Cómo podemos aprender acerca de Dios?
Una manera de conocer a Dios es observando sus creaciones. Por ejemplo, Jesús señaló: “Observen atentamente las aves del cielo, porque ellas no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; no obstante, su Padre celestial las alimenta. ¿No valen ustedes más que ellas?”. ¿Cuál es la lección? No debemos permitir que la inquietud por las necesidades básicas de la vida impida que sirvamos a Dios (Mateo 6:26-33).
Pero el mejor modo de conocerlo es estudiando la Biblia. Jesús la llamó “la palabra de Dios” (Lucas 8:21). Y, dirigiéndose a su Padre, dijo: “Tu palabra es la verdad” (Juan 17:17; 2 Pedro 1:20, 21).
Jesús ayudó a la gente a aprender la verdad acerca de Jehová. Uno de los discípulos admitió en cuanto a su Maestro: “¿No nos ardía el corazón cuando él venía hablándonos por el camino, cuando nos estaba abriendo por completo las Escrituras?” (Lucas 24:32). Si queremos aprender de Dios, hay que ser humildes y estar dispuestos a que se nos enseñe. Jesús aconsejó: “A menos que ustedes se vuelvan y lleguen a ser como niñitos, de ninguna manera entrarán en el reino de los cielos” (Mateo 18:3).
¿Por qué produce felicidad el conocimiento de Dios?
Conocer a Dios nos permite entender el sentido de la vida. Jesús dijo: “Felices son los que tienen conciencia de su necesidad espiritual” (Mateo 5:3). Aprender de Jehová es aprender el mejor modo de vivir. Jesús dijo: “¡Felices son los que oyen la palabra de Dios y la guardan!” (Lucas 11:28; Isaías 11:9).

El Día del Juicio de Dios... ¡su gozoso resultado!


Capítulo 41
El Día del Juicio de Dios... ¡su gozoso resultado!
Visión 15.a: Revelación 20:11–21:8
Lo que muestra: La resurrección general, el Día del Juicio y las bendiciones de nuevos cielos y una nueva tierra
Cuándo se cumple: Durante el Reinado de Mil Años
COMO humanos, se nos creó para vivir para siempre. Si Adán y Eva hubieran obedecido los mandatos de Dios, nunca habrían muerto. (Génesis 1:28; 2:8, 16, 17; Eclesiastés 3:10, 11.) Pero cuando ellos pecaron perdieron la perfección y la vida, para sí mismos y para su prole, y la muerte empezó a reinar sobre la humanidad como enemigo implacable. (Romanos 5:12, 14; 1 Corintios 15:26.) No obstante, el propósito de Dios de tener humanos perfectos que vivieran para siempre en una Tierra paradisíaca no cambió. Por su gran amor a la humanidad, Dios envió a la Tierra a su Hijo unigénito, Jesús, quien dio su vida humana perfecta como rescate por “muchos” descendientes de Adán. (Mateo 20:28; Juan 3:16.) Jesús ahora puede usar este mérito legal de su sacrificio para restaurar a la vida en perfección en una Tierra paradisíaca a los humanos creyentes. (1 Pedro 3:18; 1 Juan 2:2.) ¡Qué magnífica razón para que la humanidad ‘esté gozosa y se regocije’! (Isaías 25:8, 9.)
2 Una vez que Satanás ha sido echado en el abismo, comienza el glorioso Reinado de Mil Años de Jesús. Ha llegado entonces el “día” en que Dios “se propone juzgar la tierra habitada con justicia por un varón a quien ha nombrado”. (Hechos 17:31; 2 Pedro 3:8.) Juan declara: “Y vi un gran trono blanco, y al que estaba sentado en él. De delante de él huyeron la tierra y el cielo, y no se halló lugar para ellos”. (Revelación 20:11.) ¿A qué se refiere el “gran trono blanco” mencionado? Tiene que ser al tribunal de “Dios el Juez de todos”. (Hebreos 12:23.) Ahora él juzgará a la humanidad en cuanto a quiénes se beneficiarán del sacrificio de rescate de Jesús. (Marcos 10:45.)


3 El trono de Dios es ‘grande’, lo que enfatiza la grandeza de Jehová como Señor Soberano, y es “blanco”, lo que destaca la inmaculada justicia de Dios. Él es el Juez final de la humanidad. (Salmo 19:7-11; Isaías 33:22; 51:5, 8.) Sin embargo, ha delegado a Jesucristo la obra de juzgar: “El Padre no juzga a nadie, sino que ha encargado todo el juicio al Hijo”. (Juan 5:22.) Con Jesús están sus 144.000 asociados a quienes “se les dio poder para juzgar [...] por mil años”. (Revelación 20:4.) Con todo, son las normas de Jehová las que deciden lo que le sucederá a cada persona durante el Día del Juicio.
4 ¿Cómo se explica el dato de que “huyeron la tierra y el cielo”? Este cielo es el mismo cielo que se apartó como un rollo cuando se abrió el sexto sello: las potencias gobernantes humanas que están “guardadas para fuego y están en reserva para el día del juicio y de la destrucción de los hombres impíos”. (Revelación 6:14; 2 Pedro 3:7.) La tierra es el sistema de cosas organizado que existe bajo esa gobernación. (Revelación 8:7.) La destrucción de la bestia salvaje y de los reyes de la Tierra y sus ejércitos, junto con los que recibieron la marca de la bestia salvaje y los que rinden adoración a su imagen, señala la huida de ese cielo y esa tierra. (Revelación 19:19-21.) Ejecutado ya el juicio en la tierra y el cielo de Satanás, el Gran Juez decreta otro Día del Juicio.
El Día del Juicio de Mil Años
5 ¿Quiénes quedan para ser juzgados después que huyen la vieja tierra y el viejo cielo? No el resto ungido de los 144.000, porque estos ya han sido juzgados y sellados. Si todavía quedan algunos de ellos vivos en la Tierra tras el Armagedón, tienen que morir poco tiempo después y recibir su recompensa celestial por resurrección. (1 Pedro 4:17; Revelación 7:2-4.) Sin embargo, los millones de la gran muchedumbre que ahora han salido de la gran tribulación están de pie conspicuamente “delante del trono”. A estos ya se les ha contado justos para sobrevivir por su fe en la sangre derramada de Jesús, pero es necesario que se les siga juzgando durante los mil años mientras Jesús sigue guiándolos a “fuentes de aguas de vida”. Entonces, restaurados ya a la perfección humana y después sometidos a una prueba, se les declarará justos en sentido completo. (Revelación 7:9, 10, 14, 17.) Durante los mil años también tendrán que ser juzgados los niños que sobrevivan a la gran tribulación y cualesquiera hijos que les nazcan a los de la gran muchedumbre durante el Milenio. (Compárese con Génesis 1:28; 9:7; 1 Corintios 7:14.)
6 Sin embargo, Juan observa una multitud mucho más numerosa que la gran muchedumbre que sobrevive. ¡Su cantidad llegará a miles de millones! “Y vi a los muertos, los grandes y los pequeños, de pie delante del trono, y se abrieron rollos.” (Revelación 20:12a.) La expresión “los grandes y los pequeños” abarca a las personas prominentes así como a las de menos importancia que han vivido y muerto en esta Tierra durante los pasados 6.000 años. En el Evangelio que escribió el apóstol Juan poco después de escribir el libro de Apocalipsis o Revelación, Jesús dijo que el Padre “ha dado [a Jesús] autoridad para hacer juicio, por cuanto es Hijo del hombre. No se maravillen de esto, porque viene la hora en que todos los que están en las tumbas conmemorativas oirán su voz y saldrán”. (Juan 5:27-29.) ¡Qué magnífico proyecto!... ¡lo opuesto de las muertes y los entierros que ha habido durante toda la historia! Es de esperarse que la resurrección de esos incontables millones de personas que Dios tiene en la memoria se efectuará gradualmente, para que la gran muchedumbre —que son muy pocos en comparación— pueda encargarse de los problemas que pudieran surgir debido a que al principio los resucitados quizás tiendan a seguir su viejo estilo de vida, con sus debilidades y actitudes carnales.
¿A quiénes se resucita y juzga?
7 Juan añade: “Pero se abrió otro rollo; es el rollo de la vida. Y los muertos fueron juzgados de acuerdo con las cosas escritas en los rollos según sus hechos. Y el mar entregó los muertos que había en él, y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos, y fueron juzgados individualmente según sus hechos”. (Revelación 20:12b, 13.) ¡Ciertamente un espectáculo asombroso! Tanto ‘el mar como la muerte y el Hades’ desempeñan su papel, pero note que estos términos no se excluyen uno a otro. Jonás, cuando estuvo en el vientre de un pez y por eso en medio del mar, dijo que se hallaba en el Seol o Hades. (Jonás 2:2.) Si alguien está en las garras de la muerte adámica, entonces puede que también esté en el Hades. Estas palabras proféticas dan gran seguridad de que no se pasará por alto a nadie.
8 Por supuesto, habrá personas —la cantidad se desconoce— que no serán resucitadas. Entre estas estarían los escribas y fariseos impenitentes que rechazaron a Jesús y a los apóstoles, el religioso “hombre del desafuero” y los cristianos ungidos “que han caído en la apostasía”. (2 Tesalonicenses 2:3; Hebreos 6:4-6; Mateo 23:29-33.) Jesús también dijo que ciertas personas —él las comparó con cabras— que vivirían en el tiempo del fin del mundo irían “al fuego eterno preparado para el Diablo y sus ángeles”, a saber, al “cortamiento eterno”. (Mateo 25:41, 46.) ¡No hay resurrección para ellas!
9 Por otra parte, algunas personas serán favorecidas de modo especial en la resurrección. El apóstol Pablo indicó esto cuando dijo: “Tengo esperanza en cuanto a Dios [...] de que va a haber resurrección así de justos como de injustos”. (Hechos 24:15.) Respecto a la resurrección terrestre, entre ‘los justos’ estarán hombres y mujeres fieles de la antigüedad —Abrahán, Rahab y muchos otros— que fueron declarados justos por su amistad con Dios. (Santiago 2:21, 23, 25.) En este mismo grupo estarán las justas otras ovejas que hayan muerto en fidelidad a Jehová en nuestros días. Es probable que todas estas personas íntegras sean resucitadas a principios del Reinado Milenario de Jesús. (Job 14:13-15; 27:5; Daniel 12:13; Hebreos 11:35, 39, 40.) No hay duda de que a muchos de estos justos resucitados se les asignarán privilegios especiales de superentender la tremenda obra de restauración que se efectuará en el Paraíso. (Salmo 45:16; compárese con Isaías 32:1, 16-18; 61:5; 65:21-23.)
10 Sin embargo, ¿quiénes son ‘los injustos’ mencionados en Hechos 24:15? Entre estos estarían las grandes masas de la humanidad que han muerto durante toda la historia, particularmente los que vivieron en ‘tiempos de ignorancia’. (Hechos 17:30.) Estos, debido al lugar donde nacieron o el tiempo en que vivieron, no tuvieron la oportunidad de aprender obediencia a la voluntad de Jehová. Además, puede que algunos sí oyeran el mensaje de la salvación, pero que no respondieran de lleno en aquel tiempo, o quizás murieron antes de haber llegado al punto de dedicarse y bautizarse. En la resurrección estos tendrán que hacer ajustes adicionales en su modo de pensar y en su derrotero para poder beneficiarse de esa oportunidad de adquirir vida eterna.
El rollo de la vida
11 Juan menciona “el rollo de la vida”. Este es un registro de los que van encaminados a recibir vida eterna de Jehová. Los nombres de los hermanos ungidos de Jesús, de la gran muchedumbre y de los hombres fieles de la antigüedad —como Moisés, por ejemplo— se han escrito en ese rollo. (Éxodo 32:32, 33; Daniel 12:1; Revelación 3:5.) Hasta ahora ninguno de los “injustos” resucitados tiene su nombre en el rollo de la vida. Por eso, el rollo de la vida se abrirá durante el Reinado de Mil Años para permitir que se escriban allí los nombres de otros que llegan a calificar para ello. Los individuos cuyos nombres no lleguen a escribirse en el rollo o libro de la vida serán ‘arrojados al lago de fuego’. (Revelación 20:15, compárese con Hebreos 3:19.)
12 Entonces, ¿qué determinará si el nombre de uno llega a escribirse o no en el rollo de la vida ya abierto en aquel tiempo? El factor principal será el mismo de los días de Adán y Eva: obediencia a Jehová. Como escribió el apóstol Juan a compañeros cristianos amados: “El mundo va pasando, y también su deseo, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre”. (1 Juan 2:4-7, 17.) En el asunto de obediencia, el Juez nombrado por Jehová dio el ejemplo: “Aunque [Jesús] era Hijo, aprendió la obediencia por las cosas que sufrió; y después de haber sido perfeccionado vino a ser responsable de la salvación eterna para todos los que le obedecen”. (Hebreos 5:8, 9.)
Se abren otros rollos
13 ¿Cómo deben demostrar su obediencia las personas a quienes se resucita? Jesús mismo señaló a los dos grandes mandamientos, diciendo: “El primero es: ‘Oye, oh Israel, Jehová nuestro Dios es un solo Jehová, y tienes que amar a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente y con todas tus fuerzas’. El segundo es este: ‘Tienes que amar a tu prójimo como a ti mismo’”. (Marcos 12:29-31.) También tienen que seguir los bien establecidos principios bíblicos de Jehová, como repudiar el robo, el mentir, el asesinato y la inmoralidad. (1 Timoteo 1:8-11; Revelación 21:8.)
14 Sin embargo, Juan acaba de mencionar otros rollos que se abrirán durante el Reinado Milenario. (Revelación 20:12.) ¿A qué se referirá esto? A veces Jehová ha dado instrucciones específicas para situaciones particulares. Por ejemplo, en los días de Moisés proveyó una serie detallada de leyes que significaban vida para los israelitas si obedecían. (Deuteronomio 4:40; 32:45-47.) Durante el primer siglo se dieron nuevas instrucciones para ayudar a los fieles a seguir los principios de Jehová bajo el sistema de cosas cristiano. (Mateo 28:19, 20; Juan 13:34; 15:9, 10.) Ahora Juan informa que los muertos han de ser “juzgados de acuerdo con las cosas escritas en los rollos según sus hechos”. Por eso, parece que al abrirse estos rollos se publicarán los requisitos detallados de Jehová para la humanidad durante los mil años. Al aplicar en su vida las reglas y mandamientos de esos rollos, los humanos obedientes podrán alargar sus días, hasta finalmente adquirir vida eterna.
15 ¡Qué extensa campaña de educación teocrática se necesitará! En 2005, por todo el mundo los testigos de Jehová conducían, como promedio, 6.061.534 estudios bíblicos en diferentes lugares. ¡Pero no hay duda de que durante la resurrección se conducirán innumerables millones de estudios, basados en la Biblia y en los nuevos rollos! Todos los del pueblo de Dios tendrán que hacerse maestros y esmerarse en ello. Indudablemente los resucitados, a medida que progresen, participarán en este gran programa docente. Es probable que la resurrección se efectúe de tal manera que los que estén vivos puedan tener el gozo de dar la bienvenida e instruir a personas que hayan sido miembros de su familia y a conocidos, que, a su vez, podrán dar la bienvenida e instruir a otras personas. (Compárese con 1 Corintios 15:19-28, 58.) Los más de seis millones de testigos de Jehová activos en esparcir la verdad hoy día están colocando un buen fundamento para los privilegios que esperan tener durante la resurrección. (Isaías 50:4; 54:13.)
16 Respecto a la resurrección terrestre, Jesús dijo que ‘los que hicieron cosas buenas salen a una resurrección de vida, los que practicaron cosas viles a una resurrección de juicio’. Aquí “vida” y “juicio” son términos en contraste, lo que muestra que se juzga indignos de la vida a los resucitados que ‘practican cosas viles’ después de haber sido instruidos en las Escrituras inspiradas y en lo que dicen los rollos. Sus nombres no se escribirán en el rollo o libro de la vida. (Juan 5:29.) Lo mismo les sucedería a cualesquiera que anteriormente hubieran seguido un derrotero fiel, pero que por alguna razón se apartaran de ese proceder durante el Reinado de Mil Años. Los nombres pueden ser borrados. (Éxodo 32:32, 33.) Por otra parte, los que siguen obedientemente las cosas escritas en los rollos mantendrán sus nombres en el registro escrito —el rollo de la vida— y seguirán viviendo. Para ellos la resurrección habrá resultado ser una resurrección “de vida”.
El fin de la muerte y el Hades


17 ¡Después Juan describe algo verdaderamente maravilloso! “Y la muerte y el Hades fueron arrojados al lago de fuego. Esto significa la muerte segunda: el lago de fuego. Además, cualquiera a quien no se halló escrito en el libro de la vida fue arrojado al lago de fuego.” (Revelación 20:14, 15.) Para fines del Día del Juicio milenario “la muerte y el Hades” son eliminados por completo. ¿Por qué se requieren mil años para esto? El Hades, el sepulcro común de toda la humanidad, queda vacío cuando se resucita a la última persona que está en la memoria de Dios. Pero mientras haya humanos contaminados por el pecado heredado, la muerte adámica todavía estará con ellos. Todos los que sean resucitados en la Tierra, así como la gran muchedumbre que sobreviva al Armagedón, tendrán que obedecer lo que está escrito en los rollos hasta que el mérito del rescate de Jesús haya sido aplicado a tal grado que se hayan eliminado por completo las enfermedades, la vejez y otras incapacidades heredadas. Entonces la muerte adámica y el Hades son “arrojados al lago de fuego”. ¡Se irán para siempre!
18 Así se habrá completado el programa que el apóstol Pablo describe en su carta a los corintios: “Porque él [Jesús] tiene que reinar hasta que Dios haya puesto a todos los enemigos debajo de sus pies. Como el último enemigo, la muerte [adámica] ha de ser reducida a nada”. ¿Qué sucede entonces? “Cuando todas las cosas le hayan sido sujetadas, entonces el Hijo mismo también se sujetará a Aquel que le sujetó todas las cosas.” En otras palabras, Jesús “entrega el reino a su Dios y Padre”. (1 Corintios 15:24-28.) Sí, una vez que Jesús haya vencido a la muerte adámica por el mérito de su sacrificio de rescate, entregará a su Padre, Jehová, una familia humana perfeccionada. Parece que es entonces, al final de los mil años, cuando se suelta a Satanás y tiene lugar la prueba final que sirve para determinar qué nombres seguirán registrados permanentemente en el rollo de la vida. ¡‘Esfuércese vigorosamente’ para que su nombre esté entre esos! (Lucas 13:24; Revelación 20:5.)
[Nota]
Entre los resucitados del mar no estarían los corruptos terrícolas que perecieron en el Diluvio de los días de Noé; aquella destrucción fue final, como lo será la ejecución del juicio de Jehová en la gran tribulación. (Mateo 25:41, 46; 2 Pedro 3:5-7.)
[Preguntas del estudio]
1. a) ¿Qué perdió la humanidad cuando Adán y Eva pecaron? b) ¿Qué propósito de Dios no ha cambiado, y cómo lo sabemos?
2. ¿Qué informa Juan en Revelación 20:11, y a qué se refiere el “gran trono blanco” mencionado?
3. a) ¿Qué indica el que el trono de Dios sea ‘grande’ y “blanco”? b) ¿Quiénes juzgarán en el Día del Juicio, y sobre qué base?
4. ¿Qué significa el que ‘la tierra y el cielo huyeran’?
5. Después que huyen la vieja tierra y el viejo cielo, ¿quiénes quedan para ser juzgados?
6. a) ¿Qué multitud ve Juan, y qué indica la expresión “los grandes y los pequeños”? b) ¿Cómo es de esperarse que acontezca la resurrección de los incontables millones de personas que están en la memoria de Dios?
7, 8. a) ¿Qué rollo se abre, y qué sucede después de eso? b) ¿Para quiénes no habrá resurrección?
9. ¿Cómo indica el apóstol Pablo que algunos serán favorecidos de modo especial en la resurrección, y quiénes son esos?
10. De todos los que han de ser resucitados, ¿quiénes son ‘los injustos’?
11. a) ¿Qué es “el rollo de la vida”, y los nombres de quiénes se registran en ese rollo? b) ¿Por qué se abrirá el rollo de la vida durante el Reinado de Mil Años?
12. ¿Qué determinará si se escribe o no el nombre de uno en el rollo de la vida ya abierto, y cómo dio el ejemplo el Juez nombrado por Jehová?
13. ¿Cómo deben demostrar su obediencia los resucitados, y qué principios tienen que seguir?
14. ¿Qué otros rollos se abren, y qué contienen?
15. ¿Qué clase de campaña educativa se necesitará durante la resurrección, y en qué orden, probablemente, se efectuará la resurrección?
16. a) ¿Qué nombres no se escribirán en el rollo o libro de la vida? b) ¿Qué personas tendrán una resurrección que resultará ser “de vida”?
17. a) ¿Qué acto maravilloso describe Juan? b) ¿Cuándo queda vacío el Hades? c) ¿Cuándo será ‘arrojada al lago de fuego’ la muerte adámica?
18. a) ¿Cómo describe el apóstol Pablo el éxito de la gobernación de Jesús como Rey? b) ¿Qué hace Jesús con la familia humana perfeccionada? c) ¿Qué otras cosas suceden al final de los mil años?
[Ilustración de la página 298]
Es posible que los nombres de los “injustos” resucitados que obedezcan lo escrito en los rollos que se abrirán durante el Reinado de Mil Años se escriban también en el rollo de la vida

miércoles, febrero 24

¿Conoce bien a su PADRE CELESTIAL?


¿Conoce bien a su Padre Celestial? La pregunta tal vez le resulte chocante a algunas personas, sobre todo a quienes se han criado en una familia donde reina el cariño. Es fácil que respondan: "Claro que lo conosco bien!". En realidad, la mayoría de la gente sabe qué gustos y aversiones tiene su progenitor, cómo reacciona ante determinadas situaciones y cuánto interés pone en cuidar a su familia.

No obstante, es posible a veces aflorecen facetas inesperadas de su personalidad. Por ejemplo, un hijo quizás haya visto siempre a su padre como uan persona calmada y tranquila. Pero al producirse una emergencia, lo observa actuar con firmeza y decisión para proteger a los suyos.

¿Que puede decirse de su Creador? La Biblia señala "por él vivimos y nos movemos y [existimos]" (Hechos 17:28). Ciertamente, todos le debemos la vida y, en ese sentido podemos considerarlo nuestro Padre (Isaías 64:8). ¿Es así como ve usted a Dios? Pues hace muy bien, Sin embargo, no tiene por qué conformarse con eso. Todos tenemos la oportunidad de aprender mucho más sobre él, una oportunidad que nos ofrece grandes beneficios y satisfacciones.

Pensemos nuevamente en el caso de nuestra familia. ¿Que pudiera ayudarnos a sentir más afecto y respeto por nuestro padre? El hecho de conocerlo bien. Pues con Nuestro Padre Celestial ocurre algo parecido: nuestra relación con él será más íntima cuanto mejor conoscamos cómo es él y cómo desea que nos comportemos. Y ese conocimiento podrá ayudarnos, además, a sobrellevar los problemas de la vida.

Ahora bien, ¿que clase de persona es Dios? ¿Cuáles son sus cualidades? y de qué manera deberían influir en los que sentimos por él? ¿Implica alguna responsabilidad el hecho de conocer a Dios?.

El hecho de conocer bien
a alguien puede ayudarnos
a quererlo más

martes, febrero 23

EL DIOS DE ENTENDIMIENTO


La Biblia señala que Dios "es perfecto en comocimiento" Siendo "Dios de conocimiento", conoce mejor la naturaleza y necesidades de los seres humanos (Job 36:4; 1Samuel 2:3). Por eso explicó mediante su siervo Moisés que "no sólo de pan vivirá el hombre sino de tod[a] [explresion] que sale de la boca de Jehova" (Deuteronomio 8:3; Mateo 4:4). Como bien muestra esta afirmación, para sentirnos verdaderamente satisfechos en la vída, hace falta algo mas que tener cubiertas las necesidades materiales.
En su Palabra, el creador nos ofrece una guía incomparable. Por eso, cuando estudiamos y
aplicamos los consejos bíblicos, en verdad nos estamos beneficiando "de toda palabra que sale de la boca de Dios" (Mateo 4:4) Veamos un ejemplo. Una cristiana llamada Zuzana, explico cuanto le ayudo la Palabra de Dios a ella y a su esposo: "Nuestro matrimonio se ha fortalecido al leér la Biblia como pareja, ir juntos a las reuniones cristianas y explicar a las personas las cosas que hemos aprendido. Gracias al programa de educación divina, tenemos las mismas metas y estamos mas unidos que nunca".
¿Que hay de usted lector? ¿le gustaria que Dios le aconsejara y orientara? Pues bien, si estudia la Biblia con constancia y aplica sus consejos, el lo colmará de bendiciones espirituales. "Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos diciplinaban, y los veneramos. ¿Porque no abedeceremos mucho mejor al Padre de nuestra vida espiritual y viviremos?"
(Hebreos 12:9).

El buen samaritano

Jesús y la mujer samaritana