miércoles, marzo 24

Porque deberímos obedecerle y amarle?


Si Dios nos ha dado un mandamiento , "Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da".(Exodo 20:12).
"
Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de nuestra vida espiritual y viviremos?" (Hebreos 12:9).

martes, marzo 23

¿Qué requiere Dios de nosotros?



Cuando alguien preguntó a Jesús cuál era el mandamiento más importante, este contestó: “El primero es: ‘Oye, oh Israel, [Jehová] 'nuestro' Dios es un solo [Jehová], y tienes que amar a [Jehová] tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente y con todas tus fuerzas’. El segundo es este: ‘Tienes que amar a tu prójimo como a ti mismo’” (Marcos 12:28-31; Deuteronomio 6:4,5).
¿Cómo mostramos nuestro amor a Dios?
Jesús aseguró: “Yo amo al Padre”. ¿Cómo lo demostró? “Así como el Padre me ha dado mandamiento de hacer —dijo él—, así hago.” (Juan 14:31.) También afirmó: “Yo siempre hago las cosas que le agradan” (Juan 8:29). Podemos agradar a Dios si aprendemos acerca de él. Mientras oraba a favor de sus discípulos, Jesús declaró: “Esto significa vida eterna, el que estén adquiriendo conocimiento de ti, el único Dios verdadero” (Juan 17:3; 1 Timoteo 2:4).
¿Cómo podemos aprender acerca de Dios?
Una manera de conocer a Dios es observando sus creaciones. Por ejemplo, Jesús señaló: “Observen atentamente las aves del cielo, porque ellas no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; no obstante, su Padre celestial las alimenta. ¿No valen ustedes más que ellas?”. ¿Cuál es la lección? No debemos permitir que la inquietud por las necesidades básicas de la vida impida que sirvamos a Dios (Mateo 6:26-33).
Pero el mejor modo de conocerlo es estudiando la Biblia. Jesús la llamó “la palabra de Dios” (Lucas 8:21). Y, dirigiéndose a su Padre, dijo: “Tu palabra es la verdad” (Juan 17:17; 2 Pedro 1:20, 21).
Jesús ayudó a la gente a aprender la verdad acerca de Dios. Uno de los discípulos admitió en cuanto a su Maestro: “¿No nos ardía el corazón cuando él venía hablándonos por el camino, cuando nos estaba abriendo por completo las Escrituras?” (Lucas 24:32). Si queremos aprender de Dios, hay que ser humildes y estar dispuestos a que se nos enseñe. Jesús aconsejó: “A menos que ustedes se vuelvan y lleguen a ser como niñitos, de ninguna manera entrarán en el reino de los cielos” (Mateo 18:3).
¿Por qué produce felicidad el conocimiento de Dios?
Conocer a Dios nos permite entender el sentido de la vida. Jesús dijo: “Felices son los que tienen conciencia de su necesidad espiritual” (Mateo 5:3). Aprender de Dios es aprender el mejor modo de vivir. Jesús dijo: “¡Felices son los que oyen la palabra de Dios y la guardan!” (Lucas 11:28; Isaías 11:9).

lunes, marzo 22

LA OVEJA PERDIDA

Lucas 1:4-7,10

Se acercaban a Jesús todos los publicanos y pecadores para oírle,
y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este a los pecadores recibe, y con ellos come.
Entonces él les refirió esta parábola, diciendo:
¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la que se perdió, hasta encontrarla?
Y cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso;
y al llegar a casa, reúne a sus amigos y vecinos, diciéndoles: Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido.
Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento. Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.

LA PARABOLA DE LOS TALENTOS


Mateo 25:14-29

Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes.
A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos.
Y el que había recibido cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos
Asimismo el que había recibido dos, ganó también otros dos.
Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor.
Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos.
Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos.
Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.
Llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros dos talentos sobre ellos.
Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.
Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste;
por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo.
Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí.
Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses.
Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos.
Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.

domingo, marzo 21

LA PARABOLA DE LA CIZAÑA


Mateo 13:24-28,30,36-41.

El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo;
pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue.
Y cuando salió la hierba y dio fruto, entonces apareció también la cizaña.
Vinieron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña?
El les dijo: Un enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la arranquemos? Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero. [...] acercándose a él sus discípulos, le dijeron: Explícanos la parábola de la cizaña del campo.
Respondiendo él, les dijo: El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre.
El campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del malo.
El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del siglo; y los segadores son los ángeles.
De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este siglo.
Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad,

sábado, marzo 20

PARABOLA DEL SAMBRADOR


Mateo 13:3-9

He aquí, el sembrador salió a sembrar.
Y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron.
Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra;
pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó.
Y parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron, y la ahogaron.
Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno.
El que tiene oídos para oír, oiga.

viernes, marzo 19

EL ACTO DE PERDONAR


 ES UNA EXPERIENCIA QUE PASÓ EN BRASIL, ES REALMENTE EMOCIONANTE

• Un joven precursor de 22 años, trabajando solo en el territorio de su congregación, tocó en una determinada casa. El morador, mostrando cierta irritación, le pidió al joven que aguardase. Volvió armado y disparó un tiro, matando al joven en el lugar.
Ese hombre, dijo en su juicio, que tenía un profundo odio por los Testigos de Jehová, y él ya había advertido que mataría a la primera persona que osase tocar la puerta de su casa. Fue condenado y preso.

Años después, en libertad condicional, volvió a morar en el mismo lugar.
Los hermanos de la congregación de aquel territorio fueron avisados y evitaron predicar en aquella casa. Pero había un hermano que deseaba visitar la casa de nuevo.. Le aconsejaron no hacerlo, pero después de mucha insistencia consiguió que la visita fuese permitida. Pensaba, que al fin, años en la prisión podrían haber cambiado a aquel hombre. Y así, el hermano fue a visitar la casa del asesino. Este quedó muy sorprendido y preguntó si acaso él no sabía que ya había matado a un testigo años antes.

El hermano le respondió que sí sabía, y eso impactó al hombre, quiso conocer al hombre capaz de tener tanto coraje de tocar su puerta. Invitó al hermano a pasar, y se comenzó un estudio bíblico con él. Los meses pasaron y la verdad de la Palabra de Jehová quedó clara para aquel hombre, ahora conocía un Dios capaz de perdonar hasta los pecados mas graves. Su progreso espiritual era evidente, pero al ser invitado al Salón del Reino, no acepto.

Dijo que no podría ir al Salón si los padres del joven que él había asesinado no pudiesen perdonarlo también. 'No es necesario' dijo el instructor, 'Jehová ya lo perdonó, El no lleva cuenta de lo que usted hizo antes de tener conocimiento exacto'. Aun así, el estudiante de la Biblia rehusaba aceptar la invitación a asistir al Salón. Dijo que recisaba del perdón del padre del joven que había asesinado, sino, no conseguiría ir al Salón.

'De verdad necesita eso?' pregunto el hermano, insistiendo en la misma pregunta. 'Necesita que el mismo padre del joven le diga que lo perdonó? Cuando el hombre respondió que sí...el hermano dijo: 'Entonces considérese perdonado, pues yo soy el padre del joven que usted asesinó'.

Hoy ambos sirven juntos en la misma congregación, y ansían juntos el día en que Jehová traerá de vuelta a la vida a aquel joven en la resurrección. El discurso fue concluido después de eso, mostrando el valor del perdón genuino, y ciertamente aquella experiencia tocó profundamente el corazón de aquellos que la escucharon…

ES DIFICIL, PERO NO IMPOSIBLE, EL ARTE DE PERDONAR.

El buen samaritano

Jesús y la mujer samaritana